Entretejida en Sus Manos

No somos producto de la casualidad, sino del deseo y plan de Dios. Nuestro Creador desempeñó un meticuloso trabajo al hacernos. Nos dio vida, forma y diseño; el diseño es estratégico para ayudarnos a cumplir nuestro propósito, el propósito que Dios puso dentro de nosotras al hacernos. Este propósito late desde lo profundo de nuestro ser, siempre ha estado ahí, quizás lo hemos ignorado, escondido, o simplemente, no lo hemos descubierto, pero debemos descubrirlo, entenderlo, y procurar su cumplimiento. Solo así podremos vivir completamente satisfechas sabiendo que hemos alcanzado todo lo que Dios propuso en Su corazón en el momento que pensó en hacernos.

“Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre. Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien.

Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz. Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara.

Qué preciosos son tus pensamientos para mí, oh Dios.” Salmo 139:13-17 NTV

Fuimos maravillosamente diseñadas por El; entretejidas en Sus manos sabias. Mientras nos contemplaba con un corazón lleno de amor, deseó para nosotras un camino lleno de vida, un destino, el cumplimiento de algo, una vida llena de emociones, descubrimientos, experiencias, y oportunidades. Para lograrlas eligió nuestro diseño; pensó en nuestro pelo, nuestra piel, nuestros ojos, nuestro timbre de voz, nuestros pies, nuestra forma de caminar, nuestra forma de mirar, y también nuestra forma de actuar y pensar. Nos colmó de capacidades, de habilidades, y nos dio un potencial, para que nada de lo que El deseó en Su corazón, nos fuera imposible hacerlo, sino que podamos emprender y lograr todo lo que El quiso que hiciéramos.

Sus propósitos son buenos, únicos, con efectos eternos, con frutos valiosos, y con gozo desmedido. El pensó en todo lo bueno para nosotras, y pensó en usarnos, para a través de nosotras, impactar positivamente otras vidas.

“Pues Yo sé los planes que tengo para ustedes–dice el Señor. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11 NTV

Por lo tanto, debemos procurar entender nuestra forma, conocer nuestro diseño, descubrir nuestro llamado, y aceptarlo. Uno de los problemas que el hombre atraviesa es la contención con Dios. Cuando el ser humano no entiende cómo Dios lo hizo, cuestiona por qué Dios lo hizo así, y lucha contra su llamado, simplemente da vueltas sin llegar a ningún lado. No puede el ser creado contender con su Creador.

Cuando aceptamos nuestra forma, ocurre un evento liberador–empezamos a mirar claramente el propósito de Dios y lo aceptamos. Entonces, nos volvemos consciente de nuestros pasos, entendemos que son determinantes y que deben estar en total armonía con el Espíritu Santo.

No debemos luchar contra la voluntad de Dios, sino entender que fuimos entretejidas en Sus manos, que nos dio un propósito, que nuestro diseño nos ayuda a alcanzarlo, que en su cumplimiento encontraremos satisfacción, y que sin importar el lugar donde nos encontremos en nuestro proceso, si Dios está completamente de acuerdo con nuestras decisiones y movimientos, entonces, la tranquilidad en nuestro corazón será evidente, y descansaremos, sabiendo que se cumplirá. Mientras, disfrutaremos de las maravillosas experiencias por donde Dios nos lleva.

Tu propósito es demasiado bueno para que no se cumpla. No permitas que permanezca oculto, descúbrelo, sacúdelo, fortalécelo, y encamínate a conseguirlo. Dios te ayudará y te guiará en cada paso del camino.

Nuestra vida es un viaje emocionante e incomparable, que comenzó siendo entretejidas en Sus manos,

Dios te bendiga,

Maravillosamente entretejida,

Nerlyn Domínguez

 

 

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