Sin Comprometer Nuestra Integridad

Mis amadas hermanas en Cristo, ¡cuánto anhelamos hacer la diferencia en este mundo! Buscamos la forma de bendecir, de decir palabras de aliento, de hacer obras buenas, y participar en actividades relacionas con la divulgación del Evangelio. Todo eso está muy bien, extremadamente bien, pero hay que tener en cuenta algo más. Y es, además de hablar palabras de amor, de escribir mensajes bellos, de divulgar la Palabra de Dios, debemos eliminar también todas las acciones, todas las palabras, todos los gestos, todos los pensamientos que no agradan a Dios.

Todas aquellas acciones que aún hacemos casi sin darnos cuenta, todas aquellas palabras que podamos decir donde disfaman y dañan el testimonio de alguien más; aunque lo que digamos creamos que está correcto, no nos corresponde hablar de los demás. El único momento que debemos hablar de alguien es cuando lo hacemos dirigiéndonos a esa persona para ayudarla a ver lo que está haciéndo mal, desde una posición de amor, con el único objetivo de buscar su propio bien. Si no podemos hablar directamente con ella por cualquier motivo, entonces solo debemos orar.

Cada vez que hacemos cosas que parecen “inocentes” porque todo el mundo las hace, o porque estamos acostumbrados a hacerlas, o porque además, nadie las va a ver, pero que son cosas las cuales Dios habla en Su Palabra que están mal, estamos comprometiendo nuestra integridad.

Me gustó mucho un versículo que leí esta mañana en Salmo 119:3, quiero hacer énfasis en este verso, pero para entenderlo bien, leamos desde el verso 1

“Felices son los íntegros, los que siguen las enseñanzas del Señor. Felices son los que obedecen sus leyes y lo buscan con todo el corazón. No NEGOCIAN con el mal y andan SOLO en los caminos del Señor.” Salmo 119:1-3 NTV

Los íntegros no negocian con el mal. La palabra negocian nos podría reflejar aquellas cosas realmente malas, como soborno, robo, acuerdos para hacer daño a alguien, adicciones, prostitución, abuso infantil, tráfico de drogas, etc., etc. Entonces es muy fácil decir: Yo no haga nada de estas cosas; así que leemos la Palabra, y no la aplicamos porque creemos que estamos haciéndolo todo bien.

Pero el íntegro no solo no negocia con el mal, sino que SOLO hace la ley de Dios, lo que está escrito en Su Palabra que es correcto y digno, por lo tanto, mantiene intacta su integridad. No tiene nada de qué avergonzarse, no porque nadie sepa lo que hizo mal, sino porque sabe que todo lo que ha hecho, ha estado bien.

Si no conocemos la Palabra es muy fácil no saber todas las cosas que a Dios le desagradan. Pero de una forma u otra, a través de la consciencia, dentro de nuestro interior sabemos cuándo hacemos lo que está mal. El problema no es que las hagamos, el problema es que las ignoramos y no nos atrevemos a dejarlas, no dándole importancia a nuestra integridad, porque aunque nadie, nadie, nadie, nos vea, Dios siempre nos ve, y conoce cada secreto profundo de nuestro interior, y conoce cada acción, y conoce el motivo que impulsó la acción.

Su propósito no es condenarnos, Su propósito es cambiarnos. Él desea que cumplamos TODA la ley de Dios, para andar en justicia e integridad; porque Él sabe que eso es lo que nos conviene, y además es cómo único vamos a impactar al mundo. Porque entonces Él estará detrás de cada acción buena, de cada palabra de amor, y de cada misión. Entonces nuestras acciones, inspiradas y respaldadas por Él , tendrán todo el impacto y toda la bendición que deseamos en nuestro corazón.

Usa estos versos en tu Devocional, ora y pregúntale a Dios que te muestre aquellas cosas que haces sin darte cuenta pero que a Él no le agradan, y mantente alerta para ver en qué áreas estás negociando con el mal. Proponte, cumplir solamente todo lo que es bueno, noble y digno del llamamiento santo que tenemos en Dios. Si no glorifica a Dios, entonces no debemos hacerlo.

Es mi deseo que hayas sido bendecida, si este mensaje llegó a tu corazón, toda la gloria es para Dios.

Un abrazo,

Con todo mi amor,

Tu hermana en Cristo,

Nerlyn Dominguez

6 thoughts on “Sin Comprometer Nuestra Integridad

  1. Mirna Torrealba says:

    Amen!! Es una batalla diaria pero creo q si nos mantenemos conectadas a la palabra De Dios y le pedimos en oracion que nos ayude a ser mejores personas, podemos ser más como el cada día. ?? El señor sigue trabajando en mi. Gracias señor por tu palabra que me da esa sabiduría q necesito para agradarte..

    • Nerlyn Dominguez says:

      El Señor nos ayude a cada mujer, que tiene el anhelo de ser conforme a Su corazón, a mantenernos conectadas a Su Palabra, para enseñarnos y recordarnos aquellas cosas en nosotras que El quiere cambiar, con el único propósito de traer gloria a Su Nombre y de que seamos luz y sal.
      Gracias, Mirnita, por siempre apoyar estos mensajes que Dios pone en mi corazón, pero que creo que es Dios usándome para hablar lo que está en Su corazón, porque busco Su guía y dirección cada vez que me siento a escribir.
      Que cada palabra que sale de forma escrita de mí, sea proveniente de El, y sea para bendecir. Estoy orando por ese libro que tú puedes ver, y Dios también, para que me guie y me ayude a hacerlo realidad.
      Gracias, Mirnita, por todo tu apoyo y cariño, que es tan valioso para mí.
      Que placer este escrito te gustara, le doy toda la gloria a Dios.
      Que el Señor siga bendiciendo tu vida ricamente. Amén!

    • Nerlyn Dominguez says:

      Muchas gracias, querida Indira, tus palabras son valiosas para mí, pues valoro tu criterio y opinión. Le doy gracias y gloria a Dios, por este mini estudio en forma de reflexión, que ha ministrado tu vida. Toda la gloria es para nuestro Señor. Igualmente, recibe mi abrazo. Dios te bendiga.

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