Amamos Porque Él Nos Amó

El amor es el más bello sentimiento. No podemos vivir sin recibir y sin dar amor. Seríamos metal que resuena y címbalo que retiñe, nuestras palabras serían huecas, nuestras expresiones vacías, y nuestras caricias frías. Nos encanta que nos traten con amor, de hecho, una persona que nos demuestra amor, se gana nuestro corazón; desaparecen sus imperfecciones ante nuestros ojos y perdonamos sus errores. El amor con que nos trata es más fuerte que sus faltas.

 ¿Qué es el Amor?

En esto consiste el amor verdadero: No en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados. 1 Juan 4:10

La mayor demostración de amor la tuvo Dios con nosotros, en que aun siendo pecadores, nos amó y envió a Su Hijo a morir para darnos vida. Al darnos a Jesús nos dio Su amor, Su amor inigualable, maravilloso, como no hay otra clase de amor. El amor de Dios es perfecto, paciente y bondadoso, no es celoso ni orgulloso, no exige que las cosas se hagan a Su manera, no se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas, no se alegra de la injusticia, nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia. (1 Corintios 13:4-7)

En Dios hemos encontrado el verdadero amor, nadie puede ganarle en la forma en que nos ama, nadie será capaz de expresarnos un amor igual, por lo cual, toda necesidad de ser amadas en Él es satisfecha, todo espacio vacío en Él es llenado. Con Él no tenemos carencia, no nos sentiremos solas ni desamparadas, mas siempre valoradas, amadas, y apreciadas.

Amamos Como Él

Nos amamos unos a otros, porque Él nos amó primero.  1 Juan 4:19

Pero además de amarnos tan maravillosamente como lo hace, nos da de Su gran amor para que nosotras también amemos igual que Él. Al compartir Su amor con nosotras podemos amar a todos a nuestro alrededor, podemos servirles, darles de todo lo que tenemos dentro, como si fuéramos un recipiente que reparte y da, pero que se mantiene continuamente lleno. Nosotras podemos amar como Él, y eso traerá un gran cambio en las vidas de nuestros hijos, familia, y amigos.

En realidad, amaremos porque Él nos amó primero. El amar para nosotras será una respuesta natural al recibir Su amor, que aumenta en nuestro interior mientras se va estrechando cada vez nuestra relación. Daremos a todos de lo que tenemos dentro, expresaremos lo que Dios nos da, seremos aquí en la tierra sus ojos para mirar, sus manos para acariciar y cuidar, sus pies para ir y hacer Su voluntad. Seremos piezas importantes en todo lo que desea hacer en medio de la humanidad.

El dio el primer paso, nosotras Sus hijas, lo seguimos. Aprendemos de Él la forma correcta de amar, no nos conformamos como el mundo ama, con una forma imperfecta y egoísta, que en todo piensa en sí misma y en los beneficios que obtendría. Nosotras no amaremos así, aprenderemos de Dios, y seguiremos Su ejemplo, no olvidando que la mayor demostración de amor nos la dio el Señor Jesús.

El Mayor Ejemplo de Amor

Conocemos lo que es el amor verdadero, porque Jesús entregó Su vida por nosotros. De manera que nosotros también tenemos que dar la vida por nuestros hermanos. 1 Juan 3:16

Damos la vida por nuestros hermanos, por nuestros familiares y amigos, cuando nuestras acciones, palabras, y pensamientos hacia ellos, no están medidos por lo que nos conviene, lo que creemos que merecemos, ni lo que nos parece justo, sino cuando nuestras acciones, palabras, y pensamientos están condicionados por nuestro deseo de ver por el bien de ellos por encima del nuestro. Morimos por ellos cuando morimos a nuestro Yo para mostrarles el amor de Dios, que yace en nuestros corazones y se extiende de adentro hacia afuera, logrando que las vidas sean tocadas y transformadas por un amor real. Amamos a los demás, porque primero fuimos por El amadas. Contamos con Su amor para dar a manos llenas.

Hermana y amiga, llénate de Su amor, que es la forma perfecta de amar. Morir es doloroso, pero los resultados son asombrosos.

Recibe todo Su amor, da todo Su amor.

Desde mi corazón, Nerlyn Domínguez

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