Aprovechando Bien el Tiempo

Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan. Efesios 5:15-17

Se acabó el año viejo, las festividades ya van pasando, y vamos volviendo al ritmo habitual. Cada año nuevo renovamos nuestros deseos de ver realizar nuestros sueños y de poner en práctica un plan para alcanzar nuestras metas. Pero con la emoción de las fechas, tantas celebraciones, reuniones, buena música, buena compañía, y con un ambiente de fiesta y deleite, sin darnos cuenta, vamos entrando a un ritmo relajado y de descanso, que si no nos despertamos y sacudimos del mismo, podemos seguir en ese ritmo durante todo el año, y entrar, nuevamente en la monotonía, envueltos y dejados llevar por lo que cada día trae, viendo el tiempo pasar, sin poner en práctica las nuevas estrategias, y los nuevos planes para alcanzar nuestros deseos y proyectos.

El tiempo pasa de prisa sin pedirle permiso a nadie, no respeta la edad, la posición, y se mantiene fiel a su ida sin regreso, sin tomar ni un segundo para su descanso, siempre va en avance, hacia adelante, nunca retrocediendo, y nosotros, vamos con él, envejeciéndonos, poniéndonos mayores, no menores. Yo sé, que no es causa de gozo escuchar esto, pero es necesario, que nos pongamos alertas y no nos descuidemos, para ser sabios y hacer buen uso del tiempo.

El tiempo es un regalo que tenemos, es un recurso valioso, indispensable, que debemos usar con sabiduría, no haciendo mucho de una cosa ni de otra, sino dando a cada cosa importante su debida atención. No dedicándonos demasiado a la televisión, ni demasiado tiempo a los paseos, ni demasiado tiempo a la conversación relajada y sin propósito, pero todo con medida y con orden, para poder también dedicarnos a cosas de mayor prioridad, a aquellas que, si ponemos en práctica, con constancia y tesón, nos pueden ayudar a alcanzar cosas significativas para nuestras vidas, lograr hacer cosas mayores y mejores, de mayor calidad, y de mayor alcance, ser, lo mejor que podemos ser, y hacer, lo mejor que podemos hacer, por el bien de la humanidad, nunca buscando nuestro propio bien, sino, avanzando para así, ver avanzar el Reino de Dios, y poder ayudar.

Para ello, lo más importante es pasar tiempo con Dios. Pareciera que el tiempo que se pasa con Dios carece de sentido, de propósito, que no hacemos realmente nada, que simplemente estamos ahí, inmóviles, conversando con nosotros mismos, pero por fe, estamos conversando con el Dios de la humanidad, de todo lo visible e invisible, el Dios eterno y real, que escucha, sabe, entiende, dirige, ayuda. Los tiempos con Dios son oro, son un tesoro, incalculables en valor, son nuestra fuente de inspiración, de valentía, de sabiduría, de fortaleza, y de dirección. Son en los tiempos con Dios donde ganamos conocimiento de lo que debemos hacer y de nuestros próximos pasos a seguir, de lo que debemos eliminar, de lo que debemos proseguir, lo que debemos cambiar, y además ganamos convicción, de que hacemos lo correcto, lo que a Dios le agrada y quiere que hagamos, y nos da la fuerza para seguir luchando por eso con una fe que se antepone ante todas las adversidades y posibilidades de fracaso. Con Dios, simplemente, no hay fracaso, todo lo que hacemos con Dios por delante, tiene el sello de la victoria, y nos lleva más lejos de que por nosotros mismos podamos llegar, y logramos más de lo que por nosotros mismos podamos lograr.

Luego tenemos que tener enfoque y planear bien nuestros días, escribir lo que debemos hacer cada día, tener un calendario a mano para tener diariamente una ayuda visual que nos recuerda el paso de los días, y tener claro el tiempo que tenemos disponibles para crear bien las estrategias para lograrlo.

Luego, eliminar las distracciones, no malgastar el tiempo, no usarlo en cosas de poco provecho, no consumiendo nuestra energía en cosas que nos consumen y nos desgastan, como lo es el hablar de alguien más, el tomar de nuestro valioso e irrecuperable tiempo para hablar de las cosas ajenas, buenas o malas; debemos bendecir, pensar el bien para los demás, desearles lo mejor, recordarlos en nuestras oraciones, pedirle a Dios por ellos que los ayude en cualquier situación, pero no debemos pasar más tiempo del requerido, pensando en ellos de forma negativa, o hablando con otros acerca de lo que hacen mal, todo esto consume lo mejor de nosotros, nos desgasta, nos deja sin fuerzas, sin energías, y sin tiempo para dedicarle a lo que nos es verdaderamente importante, lo que debemos procurar hacer para alcanzar nuestras metas y proyectos, y para cumplir nuestras obligaciones de forma correcta, dando lo mejor de nosotros mismos.

Debemos ser sabios y dedicarle tiempo a nuestro descanso sano y requerido, útil y necesario para el buen funcionamiento del cuerpo, en comer sus comidas saludables, el dormir las ocho horas, tomar suficiente agua, eliminar las gaseosas, el mucho dulce, y el comer demasiado, para cuidar nuestro cuerpo que es templo del Espíritu Santo.

El dormir lo necesario e ir a la cama temprano, nos permitir tener la suficiente energía y descanso para ocuparnos con toda capacidad, de nuestras obligaciones, tareas, y proyectos, para cada día.

Usando bien el tiempo, sabiamente, es una buena manera de vivir, que nos permitirá cumplir el propsito de Dios para nuestras vidas y hacer, mucho más de lo que pensamos que podíamos hacer.

Con todo mi cariño,

Deseando el Señor los bendiga,

Nerlyn Domínguez

Esta reflexión salió al aire en el programa radial del Ministerio Cristiano Senderos de Luz, por Radio Fiesta 1380 am y 96.9 fm, el domingo 7 de enero, 2018
Los invitamos a sintonizarlo cada domingo.

2 thoughts on “Aprovechando Bien el Tiempo

  1. Maria says:

    Bendiciones Nerlyn me encanta este fragmento Ser lo mejor q podamos ser y hacer lo mejor q podamos hacer. El ser lo mejor y el hacer lo mejor son determinaciones en la vida que necesitan de tiempo , que como tú lo dices pasa de prisa sin pedir permiso a nadie, y como sabemos los afanes de la vida nos quieren alejar cada día de Dios. Gracias por motivarnos , para que valoremos el tiempo y en especial para que lo aprovechemos en cosas que traigan nuestro crecimiento espiritual.

    • Nerlyn Dominguez says:

      Gracias, María, excelentes palabras de reflexión, así es!! Que el Señor nos ayude en este año a usar bien nuestro tiempo, y a dedicarle tiempo a aquellas cosas a las que Dios nos está llamando, para ser todo lo que podemos ser para gloria de Su Nombre, Amén!!
      💟💟💟💟

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