Ora por mí

Mis hermanas en el Señor, Dios las bendiga. Hoy me siento movida a pedirles oración. No importa cuán fuerte sea nuestra vida espiritual, cuánto oremos, y cuán fuerte sea nuestro enfoque en el Señor, se nos presentan días dónde necesitamos refuerzo en la oración. Porque las luchas son muchas, y hay temporadas dónde el enemigo más nos ataca. Sobre todo cuando se acerca el Moebin de Dios, ese tiempo señalado por Dios con un propósito especial para nuestras vidas. El enemigo lo sabe, y trata de impedir que se cumpla, pues si entramos en ese Moebin, sería catastrófico para los planes del diablo. Por eso, a veces se intensifican nuestras luchas, y merman nuestras fuerzas, es ahí cuando debemos pedir oración. (Y en otros casos también, por supuesto.)

Este es mi caso ahora y necesito tu ayuda. Tómate un tiempito esta semana y ora por mí. Pídele a Dios como sienta tu corazón, pero te doy una idea-necesito fuerza, enfoque, ánimo, y valor, para prepararme para un momento especial que pronto se acerca.

Es bueno que oremos unas por las otras. Yo estoy a tu disposición. Cuentas conmigo. No dudes en pedirme ayuda, me complazco en la oración, y me encanta orar cuando hay necesidad. Mantener un grupo de mujeres que sabes puedes contar con ellas es muy importante. No tienen que ser muchas, pero sí fieles, que cuando les digas lo que necesitas, sabes que puedes contar con ellas. Una oración genuina y sentida es de mucho valor. Creo es el mejor regalo que podemos darle a los demás, a los que más amamos, a nuestros hijos, amigos, y a cualquier persona que cruce por nuestra mente, allí en ese mismo instante, dedicarle unos segundos de oración.

Propongo que seamos entre nosotras ese grupo de ayuda que tanto necesitamos. Que siempre esté la disposición en nuestro corazón, que no existan barreras que nos impidan orar por los demás, sino que tengamos una actitud de oración que intercede por todos, y más aún cuando sabemos que hay necesidad.

Cuando oramos unas por las otras fortalecemos al Cuerpo de Cristo, y quien sufre irremediablemente es el diablo, pues sus planes fracasan, aumentando entre nosotras la gloria de Dios. Amándonos unas a otras con un afecto genuino y deleitándonos al honrarnos mutuamente. (Paráfrasis de Romanos 12:10) Esta es la forma correcta de vivir para aquellas que buscamos que Dios se glorifique en nuestras vidas y ser parte del plan maravilloso de Dios para nuestra generación.

Si cuento contigo para orar por mí, déjamelo saber con una palabra pequeña, un amén, u otra cosa por el estilo. Te agradezco de ante mano, e igualmente, te recuerdo, que puedes contar conmigo.

Las dejo con las palabras del Apóstol Pablo quien también necesitara oración:

“Amados hermanos, oren por nosotros.” 1ra Tesalonicenses 5:25

Dios me las colme de ricas bendiciones, y precisamente, de mucha oración.

Las amo con el amor fraternal del Señor!

 

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